El nuevo informe del Partido Integrar advierte que los precios en los restaurantes superan ampliamente al índice general y golpean el bolsillo de los porteños.
La inflación en la Ciudad de Buenos Aires volvió a mostrar en marzo una dinámica preocupante para el consumo cotidiano, con aumentos que impactan de lleno en los hábitos más arraigados de los vecinos. Según un informe elaborado por el Partido Integrar, presidido por Daniel Amoroso, uno de los platos más emblemáticos de la cultura porteña, la milanesa de ternera con guarnición, registró incrementos que superan en más de un 25% a la inflación general.
De acuerdo al relevamiento, la inflación mensual de marzo en la Ciudad se ubicó en 3%, por encima del 2,6% registrado en febrero, con una fuerte incidencia de los precios regulados, que aumentaron en torno al 6%. Este contexto genera un efecto directo en los costos de los restaurantes, que trasladan los aumentos al consumidor final.
El informe destaca que, desde noviembre de 2023, casi todos los platos típicos relevados en restaurantes aumentaron por encima del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que fue de 299,4%. En ese sentido, la milanesa de ternera con guarnición subió un 326,8%, es decir, un 27,4% por encima de la inflación, consolidándose como el plato con mayor suba durante la gestión de Jorge Macri.
Por su parte, el plato de ravioles con salsa filetto promedió un 319,8% de aumento en el mismo período; mientras que el cuarto de pollo grillé con guarnición subió un 314,2%; y el precio del bife de chorizo con guarnición tuvo un incremento del 302,6%.
El trabajo de Integrar subraya que este fenómeno no es aislado, sino que se inscribe en un contexto inflacionario más amplio que sigue presionando sobre alimentos y servicios. En marzo, por ejemplo, el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó un 2,6%, con la carne registrando una suba mensual del 6,3%.
En tanto, los pescados y mariscos aumentaron 4,5%; aceites, mantecas y otras grasas subieron 3%; y las bebidas no alcohólicas aumentaron 2,2%.
A esto se suma el fuerte incremento en servicios básicos, que continúan liderando la dinámica inflacionaria. Los costos de electricidad y gas aumentaron un 4,7% en marzo, acumulando subas de 700,5% desde el inicio de la actual gestión.
“El aumento sostenido de los servicios y los alimentos impacta directamente en la estructura de gastos del sector gastronómico, pero por sobre todas las cosas genera un efecto cascada que termina encareciendo los consumos más tradicionales de los porteños. La evolución de los precios en restaurantes es un indicador claro del deterioro del ingreso real”, expresó Amoroso.
Entre otros datos destacados, el alquiler promedio en la Ciudad aumentó 3,2% en marzo, el suministro de agua subió 4%, los medicamentos y productos medicinales escalaron 2,2% y los seguros médicos 2,9%.
Al respecto, concluyó Amoroso: “La persistencia de esta dinámica inflacionaria, principalmente en servicios, sigue siendo uno de los principales obstáculos para lograr una desaceleración más marcada del IPC en la Ciudad y frenar el deterioro del poder adquisitivo de los porteños”.